Mi medicación
Cuando estás en hemodiálisis, tu cuerpo necesita un poco más de ayuda para mantenerse en equilibrio. Por eso, además de la diálisis, es posible que tengas que usar algunos medicamentos como parte de tu tratamiento. Estos medicamentos no están ahí por casualidad. Cada uno cumple una función importante: ayudarte a sentirte mejor, prevenir complicaciones y cuidar tu cuerpo día a día.
Quizá al inicio pueda parecer mucho… varias pastillas, horarios o indicaciones. Pero con el tiempo, se vuelve parte de tu rutina y de tu autocuidado.
1. Medicamentos durante la sesión de hemodiálisis
Durante tu sesión de hemodiálisis, es posible que el personal de salud te administre algunos medicamentos a través de tu acceso vascular. Estos forman parte de tu tratamiento y ayudan a mantener tu cuerpo en equilibrio mientras realizas la diálisis.
Cada medicamento tiene una función específica, como mejorar la formación de la sangre, cuidar tus huesos o prevenir complicaciones. No todos los pacientes reciben los mismos medicamentos, ya que esto depende de tu estado de salud y de los resultados de tus análisis.
Eritropoyetina
Función principal: control de la anemia
- ¿Qué es? Es una hormona que los riñones producen de forma natural para indicarle a la médula ósea que fabrique glóbulos rojos.
- ¿Para qué es importante? Los glóbulos rojos llevan oxígeno a todo tu cuerpo. Sin ella, aparece la anemia, que causa cansancio extremo, debilidad, palidez y falta de aire.
- ¿Cómo se usa? Se aplica mediante una inyección. Generalmente se te colocará por vía subcutánea, siendo el abdomen la zona más recomendada. También puede aplicarse en el muslo o el brazo. En algunos casos se administra por la vena durante la sesión de diálisis, según indicación médica.
- Cuidados: No suspendas su uso aunque te sientas mejor. Avisa de inmediato si sientes dolor de cabeza intenso, mareos o visión borrosa tras su aplicación.
Cada persona necesita una dosis diferente. Tu médico ajusta la cantidad según tus análisis de sangre, especialmente la hemoglobina, porque cada organismo responde de manera distinta y requiere un seguimiento individual.
Hierro
- ¿Qué es? Un mineral esencial para que tu cuerpo pueda formar la sangre.
- ¿Para qué es importante? Ayuda a producir hemoglobina (la encargada de transportar oxígeno). Trabaja junto a la eritropoyetina; sin suficiente hierro, la eritropoyetina no podrá formar glóbulos rojos adecuadamente.
- ¿Cómo se usa? El hierro se administra directamente por la vena, generalmente durante la sesión de hemodiálisis. La elección depende de tus análisis.
- Cuidados: Debes asistir a tus controles de laboratorio, para que tu médico pueda supervisar la dosis indicada; además de avisar en caso de presentar alguna molestia.
Vitamina D activa (Calcitriol)
- ¿Qué es? Un medicamento que ayuda a mantener el equilibrio del calcio y proteger tus huesos.
- ¿Para qué es importante? Cuando los riñones fallan, el cuerpo no puede activar la vitamina D. Para suplementar, necesitas consumir esta vitamina concentrada para evitar que tus huesos se debiliten, tengas dolor óseo, y se incremente el riesgo de fracturas.
- ¿Cómo se usa? Se administra en la sesión en dosis ajustadas a tus niveles de calcio y fósforo.
- Cuidados: No se debe combinar con otros suplementos de calcio; el exceso de calcio en sangre también es peligroso. Se administra siempre con supervisión médica.
2. Medicamentos para la casa: de uso diario
Encontrarás los medicamentos que debes tomar en casa todos los días, según la indicación de tu médico. Estos medicamentos son parte importante de tu tratamiento, ya que ayudan a controlar tu enfermedad, prevenir complicaciones y mantener tu cuerpo en equilibrio. Es importante que los tomes de forma constante, respetando los horarios y las dosis indicadas.
Quelantes de fósforo
- ¿Qué son? Son fármacos que actúan en tu intestino “atrapando” el fósforo de la comida para que no pase a tu sangre.
- ¿Para qué es importante? El exceso de fósforo causa picazón en la piel, debilidad ósea y daños al corazón.
- ¿Cómo se usa? Clave: Solo funcionan si los tomas durante la comida o al empezar a comer. En ayunas no tienen efecto.
- Cuidados: Informa si sientes estreñimiento o pesadez estomacal para ajustar el tratamiento.
Antihipertensivos
- ¿Qué son? Medicamentos que ayudan a mantener tu presión arterial estable.
- ¿Para qué son importantes? La presión alta daña el corazón y el cerebro. Muchas veces no produce síntomas, pero sigue afectando a tu cuerpo.
- ¿Cómo se usa? Si ya tomaste medicamentos para la presión antes de la hemodiálisis, es importante que continúes con tu tratamiento según indicación médica. Si la presión alta aparece durante la hemodiálisis, tu médico puede indicarte estos medicamentos por primera vez. En ese caso, es fundamental que los tomes exactamente cómo te lo indiquen.
- Cuidados: Debes medir tu presión regularmente con un tensiómetro digital en casa. Si sientes mareos o visión borrosa, avisa al personal de salud.
Vitaminas
Algunas vitaminas son prescritas frecuentemente por el médico según la evaluación y necesidades de cada paciente. No todas las personas requieren consumirlas, pero si eres una de ellas, conoce cuáles son y para qué sirven.
Ácido Fólico
- ¿Qué son? Ayuda a tu cuerpo a formar la sangre, especialmente los glóbulos rojos, que son los encargados de llevar oxígeno a todo tu organismo.
- ¿Para qué son importantes? Cumple un papel importante en la prevención y el tratamiento de la anemia.
- ¿Cómo se usan? Se toman diariamente como suplementos para reponer lo perdido.
- Cuidados: No dupliques la dosis si olvidaste una toma; simplemente sigue con tu horario habitual.
Tiamina (B1)
- ¿Qué son? Vitamina del grupo B que ayuda a tu cuerpo a producir energía a partir de los alimentos que consumes.
- ¿Para qué son importantes? Es importante porque te ayuda a sentirte con más energía en tu día a día y a que tu organismo funcione mejor.
- ¿Cómo se usan? Se toman diariamente como suplementos para reponer lo perdido.
- Cuidados: No dupliques la dosis si olvidaste una toma; simplemente sigue con tu horario habitual.
3. Recomendaciones de seguridad sobre el consumo de fármacos
No abandones el tratamiento
A veces, después de un tiempo, puedes sentir que ya estás mejor… que el cansancio disminuyó o que tu cuerpo se siente más estable. Y es normal pensar: “quizá ya no necesite tantas medicinas” o “puedo descansar un poco de esto”.
Aunque te sientas mejor, el tratamiento sigue siendo necesario. Los medicamentos no solo actúan cuando te sientes mal, también trabajan en silencio para mantener tu cuerpo en equilibrio. Ayudan a controlar la anemia, proteger tus huesos, regular la presión y evitar que se acumulen sustancias dañinas en tu sangre.
Suspenderlos sin indicación médica puede hacer que ese equilibrio se pierda poco a poco. A veces no se siente de inmediato, pero con el tiempo pueden aparecer complicaciones como más cansancio, hinchazón, problemas en el corazón o incluso situaciones más graves.
Organiza tu rutina
Tomar medicamentos todos los días puede parecer complicado al inicio. Es normal que a veces olvides una toma o sientas que son muchas cosas al mismo tiempo. Pero con el tiempo, puede convertirse en parte de tu rutina diaria.
Es importante que recuerdes que los horarios de tus medicamentos siempre deben seguir la indicación de tu médico. Sin embargo, puedes organizarlos dentro de tu día para que te resulte más fácil cumplirlos.
Una forma sencilla es asociarlos a momentos fijos, como:
- Después del desayuno
- Con el almuerzo o la cena
- Antes de dormir
También puedes usar herramientas que te faciliten el proceso:
Pastillero semanal: Es una cajita con compartimentos para cada día de la semana (y a veces por horarios). Puedes organizar tus medicamentos al inicio de la semana según las indicaciones médicas. Así sabrás si ya tomaste tu dosis o si la olvidaste.
Alarmas en el celular: Puedes programar alarmas a la hora en que debes tomar tus medicamentos. Solo necesitas colocar una alerta diaria con el nombre del medicamento o “hora de medicación”. Esto te recordará cada día sin que tengas que estar pendiente.
Lista visible: Puedes hacer una lista sencilla con tus medicamentos y horarios, y colocarla en un lugar visible, como el refrigerador o tu mesa. También puedes marcar cada vez que tomas tu dosis para llevar un control.
El peligro de la automedicación
Si estás en tratamiento de hemodiálisis, tu cuerpo funciona de manera diferente, especialmente en la forma en que elimina los medicamentos. Los riñones normalmente se encargan de “limpiar” muchas sustancias del organismo, pero cuando no están funcionando bien, los medicamentos pueden acumularse en la sangre y volverse peligrosos.
Incluso medicamentos que parecen simples, como los analgésicos (para el dolor), antiinflamatorios o antibióticos, pueden afectar tu tratamiento o interactuar con los medicamentos que ya estás usando.
Además, los remedios naturales o hierbas tampoco son completamente seguros en tu caso, ya que también pueden interferir con tu organismo o con la diálisis sin que te des cuenta.
¿Qué debes hacer si tienes algún malestar?
- Evita tomar medicamentos por tu cuenta, aunque ya los hayas usado antes.
- Informa siempre al personal de salud sobre lo que sientes.
- Consulta antes de tomar cualquier pastilla, jarabe o remedio natural.
- Si el malestar es leve, espera la indicación del médico o enfermera.
- Si presentas síntomas fuertes como dolor intenso, falta de aire, mareos, palpitaciones o hinchazón, acude de inmediato a un centro de salud.
Muy importante: No todos los medicamentos para el dolor son seguros para ti. Algunos, como ciertos antiinflamatorios (por ejemplo, ibuprofeno o diclofenaco), pueden ser perjudiciales en pacientes con enfermedad renal. En algunos casos, el médico puede indicar opciones más seguras, pero siempre debe ser bajo indicación médica.